“La floricultura ecuatoriana ha sido siempre un líder en sostenibilidad, buscando constantemente maneras de alinear la calidad de exportación con el cuidado del medio ambiente. No obstante, persiste un desafío: la «huella oculta» de la fertilización convencional, que afecta tanto la logística como la salud del suelo. ¿Es factible reducir drásticamente esta huella y, al mismo tiempo, aumentar la productividad? En este artículo, analizamos un estudio de caso de 7 meses utilizando Tecnología HUMA que aborda esta cuestión. Investigamos cómo una disminución del 85% en el uso de productos, junto con una regeneración activa del suelo, resultaron en un vigor y una producción que superaron las expectativas.”
No es una industria que simplemente reacciona a las tendencias; a menudo las establece. Durante décadas, ha buscado activamente cómo minimizar su huella ambiental, no solo para cumplir con los requisitos de mercados internacionales cada vez más exigentes, sino por una convicción propia de que la producción de calidad y el cuidado del medio ambiente van de la mano.
Es en este contexto de liderazgo proactivo que la industria enfrenta su próximo gran desafío: la sostenibilidad comprobable. Términos como «huella de carbono», «agricultura regenerativa» y «salud del suelo» han pasado de ser palabras de moda a ser requisitos de negocio.
El problema es que una gran fuente de la huella de carbono suele estar oculta a plena vista: el modelo de fertilización convencional.
Durante décadas, el modelo ha sido «más es mejor».
Pero este enfoque tiene dos costos altísimos:
- La Huella Operativa y Logística: El manejo de grandes volúmenes de sales sólidas consume combustible para el transporte, genera más residuos plásticos y requiere más horas-hombre y energía en la finca.
- La Huella en el Suelo: La acumulación constante de sales degrada la tierra, quema raíces, mata la microbiología beneficiosa y reduce drásticamente la eficiencia del agua y los nutrientes aplicados.
En TIKAY®, vimos este desafío hace más de una década. Sabíamos que el futuro no era aplicar más, sino aplicar con inteligencia. Y encontramos la respuesta en la Tecnología Micro Carbono® (TMC) de HUMA®.
No es teoría, lo comprobamos en un ensayo de campo de 7 meses. Y los resultados demuestran cómo HUMA® ataca la huella de carbono desde dos frentes clave:
- La Huella Operativa: Reducción del 85% en Manejo
La sostenibilidad también es logística. El programa convencional requería el manejo diario de 14 kg de productos sólidos para un bloque de riego. El programa HUMA, para el mismo bloque, requirió solo 2 Litros de producto líquido.
Esto es una reducción del 85% en el volumen de manejo.
Piénselo en términos de huella de carbono y eficiencia:
- Menos peso: Menos combustible para transportar de la fábrica a la finca.
- Menos volumen: Menos envases plásticos que gestionar.
- Menos manejo: Menos horas de bomba y menos trabajo operativo.
Es una victoria logística que reduce costos y emisiones de CO₂ desde el primer día.


2. El Pilar Regenerativo: Un Suelo 17% Más Sano
La sostenibilidad no es solo «reducir lo malo»; es «aumentar lo bueno». La agricultura regenerativa se basa en devolverle la vida al suelo.
El gran enemigo de la vida en el suelo es la salinidad, que quema raíces y mata microorganismos.
Nuestro ensayo demostró que el bloque HUMA tenía una Conductividad Eléctrica (CE) un 17% más baja que el convencional. HUMA no solo nutre la planta, sino que activamente regenera el suelo, creando un ambiente donde la microbiología prospera.
Un suelo vivo y sano, rico en materia orgánica, deja de ser un emisor para convertirse en un aliado clave en la captura de carbono y en la eficiencia del agua.


El Resultado: ¿Qué Pasa en un Suelo Sano y Eficiente?
Un suelo con menos sales y un sistema logístico eficiente son la base. Pero, ¿Cuál es el resultado en la planta?
- Vigor Superior: Logramos un 90% de brotación (vs 70% testigo). Un suelo sin estrés salino permite que la planta exprese todo su potencial genético.
- Producción en Picos: Impulsamos un 33% más de producción en el pico clave de San Valentín. La planta, al no luchar contra la salinidad, enfoca su energía en lo que importa: producir flores de calidad.
Conclusión: La Eficiencia es la Verdadera Sostenibilidad
Este ensayo comprueba que es posible tenerlo todo. Una huella operativa un 85% menor y un suelo regenerado un 17% más sano no son solo ahorros: son la base para un vigor y una producción superiores.
La Tecnología Micro Carbono® de HUMA® no es un producto, es un sistema que permite una agricultura regenerativa y rentable. Es la prueba de que se puede producir más, con menos, y dejar el suelo mejor que como lo encontramos.






